Chauen se fundó en 1471 como fortaleza contra la expansión portuguesa y después se llenó de familias musulmanas y judías llegadas de Andalucía tras la caída de Granada. Más tarde pasó cuarenta años dentro del protectorado español, y el resultado es un pueblo donde todavía se habla castellano y cuya arquitectura -techos de teja, portales españoles, un trazado distinto a cualquier otra medina marroquí- le va a resultar familiar.
Es también el sitio menos práctico de Marruecos para llegar. No hay ferrocarril cerca: Tánger y Fez son las estaciones más próximas, a dos y cuatro horas, y los micros de larga distancia manejan horarios que se comen medio día en cada punta.
El trayecto conviene hacerlo de día. Desde Tánger la N2 sube por el Rif durante dos horas de curvas; desde Fez son cuatro horas por terreno más alto. Las dos están bien asfaltadas y las dos premian a un chofer que ya sabe dónde parar.
Por qué contratar un chófer aquí
- Acá el castellano es más útil que el francés, herencia del protectorado
- Sin estación de tren, la ruta es la única forma realista de entrar y salir
- Las rutas del Rif son montaña continua con curvas de verdad
- Dos horas desde Tánger, cuatro desde Fez, cinco desde Casablanca
- La medina es empinada y peatonal, así que el punto de bajada importa
Incluido en cada reserva
- Combustible, peajes y honorarios del chofer para la ruta acordada
- Recepción en Tánger, Fez, Casablanca o Rabat
- Choferes que hablan castellano, inglés y francés
- Paradas para fotos en la bajada del Rif hacia el valle
- Agua fría y carga de celular en el vehículo