Para un viajero hispanohablante Tánger es la ciudad más fácil de Marruecos. El protectorado español gobernó el norte hasta 1956, Ceuta y Melilla siguen siendo españolas, la televisión española lleva décadas viéndose acá, y el resultado es una ciudad donde el castellano suele ser la segunda lengua por delante del francés.
También se transformó más rápido que ninguna otra en este siglo. El puerto comercial se mudó a Tánger Med, 40 km al este, así que llegar en ferry no es entrar caminando a la medina. El aeropuerto queda a 15 km al sudoeste. Y una línea de alta velocidad llega a Casablanca en poco más de dos horas.
Combinado con la escala en Madrid que casi todos los itinerarios argentinos incluyen igual, Tánger resulta una puerta de entrada muy práctica: cruzar en ferry desde Tarifa o Algeciras y arrancar el viaje por el norte. Cada reserva es privada y la tarifa se cierra antes del viaje.
Por qué contratar un chófer aquí
- Acá se habla más castellano que en cualquier otro punto de Marruecos
- Una escala en Madrid más un ferry convierten a Tánger en entrada práctica
- El puerto de Tánger Med está a 40 km: la llegada requiere plan
- La ruta a Chauen es de montaña, no autopista
- Medina y kasbah son peatonales, con acceso muy limitado para vehículos
Incluido en cada reserva
- Combustible, peajes y honorarios del chofer para la ruta acordada
- Recepción en aeropuerto, puerto de ferry, hotel o estación Tanger Ville
- Choferes que hablan castellano, inglés y francés
- Coordinación de horarios de ferry para regresos a España el mismo día
- Agua fría y carga de celular en el vehículo