Agadir no se parece al resto de Marruecos. El terremoto de 1960 arrasó la ciudad y todo lo que se ve hoy se construyó después: una cuadrícula de calles amplias, diez kilómetros de playa, hoteles de complejo y un malecón largo. No hay medina antigua.
El surf es a menudo lo que trae hasta acá a los colombianos, y la comparación se sostiene: Anchor Point y las olas de Taghazout son derechas de punta, largas y consistentes, con agua fría y viento terral. Quien conoce Nuquí o el Pacífico va a encontrar un mar bastante distinto pero un planteo reconocible, con mucha menos gente en el agua.
Lo demás que justifica el viaje está tierra adentro. Paradise Valley y sus pozos de roca quedan a cuarenta minutos, el pueblo amurallado de Taroudant a hora y media al oriente, y el bosque de argán empieza apenas deja la llanura.
Por qué contratar un chófer aquí
- Saber qué ola está entrando hoy es justamente para lo que sirve un conductor local
- Al Massira está a 22 km y el servicio público casi no llega allá
- Las vías del Anti-Atlas son angostas y con poca señalización
- Hacia el norte, la vía costera a Essaouira vale por sí sola
- Diez kilómetros de playa separan un hotel del siguiente
Incluido en cada reserva
- Gasolina, peajes y el trabajo del conductor en toda la ruta pactada
- Recibimiento en aeropuerto, hotel o riad en cualquier punto de la bahía
- Conductores que manejan español, inglés y francés
- Agua fría y cargadores disponibles a bordo
- Tablas de surf y equipaje adicional sin recargo