A orillas de Mar Chica, la mayor laguna del norte de África, Nador queda a pocos kilómetros de Melilla: española desde 1497 y, con Ceuta, una de las dos únicas fronteras terrestres de la Unión Europea en suelo africano. Para quien llega hablando español, esa frontera es lo más curioso del litoral.
De cuantos extranjeros pisan Marrakech o Fez, aquí llega apenas una porción ínfima. El movimiento lo forman familias marroquíes que regresan de trabajar en España, pasaje de los ferris de Almería y Motril, y quienes cruzan a diario hacia Melilla.
Para un itinerario mexicano suele ser un enlace y no un destino: una manera de entrar a Marruecos desde España evitando Tánger, o el extremo norte de una bajada hacia Fez. Donde sí aparece, la logística es precisamente lo que un chofer resuelve. Cada reserva es privada y la tarifa se acuerda por adelantado.
Por qué contratar un chófer aquí
- Melilla sigue siendo española y la frontera queda muy cerca
- Aeropuerto, muelle del ferry y frontera apuntan cada uno a un rumbo distinto
- El cruce a Melilla se calcula únicamente según la cola de la jornada
- Quien vuelve de Europa en barco nunca viaja ligero
- Fez está a cinco horas hacia el interior, cruzando el Rif y Taza
Incluido en cada reserva
- Combustible, peajes y honorarios del chofer para la ruta acordada
- Recogida en aeropuerto, puerto de ferry, frontera u hotel
- Choferes que hablan español, inglés y francés
- Capacidad adicional de equipaje sin costo
- Agua embotellada y carga de teléfono en el vehículo