Rabat es donde pasan su tiempo los chilenos que vienen por asuntos oficiales o corporativos -la embajada de Chile está acá, junto a los ministerios y al resto del cuerpo diplomático- y donde los viajeros de placer subestiman sistemáticamente cuánto les va a gustar la ciudad.
Merece una visita en forma. Chellah, al borde de la ciudad, fue una ciudad romana llamada Sala Colonia antes de convertirse en necrópolis merínida, y hoy es mitad jardín y mitad ruina con cigüeñas anidando en el viejo alminar. La Kasbah de los Udayas es un barrio azul y blanco sobre la desembocadura del río.
Para lo que es Marruecos, aquí se maneja sin problemas, pero el sector de embajadas, el barrio ministerial y la medina quedan lejos unos de otros, y junto a la kasbah casi no hay estacionamiento.
Por qué contratar un chófer aquí
- Embajadas y ministerios no están agrupados: se reparten por toda la ciudad
- Bajo la kasbah y junto a la medina apenas hay estacionamiento, y es informal
- Casi todos los vuelos llegan a Casablanca, a una hora de acá
- El tranvía se hizo para quien trabaja, no para llegar a Chellah ni a los Udayas
- Sirve muy bien como primera o última noche de un recorrido
Incluido en cada reserva
- Bencina, peajes y el trabajo del conductor en toda la ruta pactada
- Lo recogemos en el aeropuerto, su hotel, la embajada o Rabat-Ville
- Conductores que manejan castellano, inglés y francés
- La espera entre reuniones no genera cobro por hora
- Agua fría y cargadores disponibles a bordo